La inmensidad de la situación que te rodea te hace sentir un simple grano de arena a la deriva en una tormenta que todo lo altera pero a tí simplemente te lleva dando vueltas en un vórtice de confusión, sin saber en dónde iras a terminar.
Todo esto te detiene, todo esto recurre a tus pensamientos cuando te detienes; pero al fin y al cabo que puedes acer si no hay nadie allí para guiarte.
Nunca tomaste una decisión realmente dificil tú solo y ya no sabes que pensar. Pero lo que uno no se da cuenta es que en el preciso momento en que le pueden venir un millón de ideas a la cabeza (imposibles de verbalizar pues pertenecen a otro reino) se encuentra en esa situación, en ese momento, y dándose cuenta de aquello debido a la multitud de decisiones que tomó en toda su vida hasta hace un minuto atrás, cuando finalmente decidió juzgarse a sí mismo y acusarse de no haber hecho nada con su existencia.
Estoy en ese momento, en el momento en que me encuentro detenido para realizar cualquier acción, en el que me pregunto por qué estoy así, en el que descubro que yo mismo me conduje a esta situación. Me estoy dando cuenta a medida que escribo que más allá del momento en el que me detuve a pensar no sé qué es lo que sucederá; solo debo actuar. Constantemente rechazamos oportunidades porque no son lo suficiente grandes, no son lo que esperamos, o al contrario, simplemente demasiado pequeñas para nuestras ambiciones.
¡Pero eso está mal! Cada decisión por más mínima que sea o complicada hay que tomarla, no hay que hecharse hacia atrás y jamás pensar en lo que podríamos haber hecho, sino hacer lo que tenemos a nuestro alcance; que son múltiples posibilidades.
Porque querer alcanzar cosas que se encuentran fuera de nuestro rango sin darnos cuenta de nuestras limitaciones también nos atrapa en ese limbo momentaneo en el que nada hacemos. O como diría aquel refrán: "el que mucho abarca poco aprieta".
También hay otra frase que podría ayudarnos a respaldar nuestra iniciativa: "no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy"
Una vez me dieron una explicación bastante simple, no se si la mayoría la conoce y se lo niega o si (como diría Saint Exupéry) "lo esencial es invisible a los ojos". Pero versa así: una persona por tener tiempo libro deja para más tarde todo lo que podría hacer ahora, pero cuando llega el momento de hacer lo pospuesto lo sigue aplazando por considerar que aún tiene tiempo cuando finalmente termina sin hacer nada porque el tiempo supuestamente le sobra.
Es lógica la conclusión, la gente no hace nada porque sobre el tiempo (y lo deja para después)sino que se produce esta situación ya que no quieren hacer nada de lo que deben porque prefieren el ocio.
No digo que no disfruten el tiempo libre y vivan haciendo cosas. Mi conclusión no lleva a eliminar los tiempos muertos con los que está ensañado el sistema de producción capitalista ...(y de nuevo mi mente tiende a hacer asociaciones fuera de contexto). El punto es que cada uno tome una decisión importante cuando deba hacerlo, no dejarla para después, no vacilar, y no arrepentirse después de haberla tomado, ni arrepentirse por no haberlo hecho, ya que las oportunidades van y vienen, pero las grandes oportunidades hay que reconcerlas; aprovecharlas. Pero por sobre todas las cosas ser feliz....
Esto último me recuerda a una canción, vive y deja vivir, vive y sé feliz...


